Paraguayan CP, Informe de Mario Abdo Benítez: sus mentiras y nuestras posibilidades

7/9/19 3:18 PM
  • Paraguay, Paraguayan Communist Party Es South America Communist and workers' parties

El 1 de julio, el presidente del fraude, Mario Abdo Benítez, presentó su primer informe de gestión frente a Senadores y Diputados que ese mismo día estrenaban una nueva mesa directiva presidida por Blas Mbatará Llano en el Senado, y por Pedro Alliana, títere de Cartes, en Diputados.

Fueron más de setenta minutos de mentiras y omisiones que no alcanzan para esconder la grave crisis que vive nuestro país. Mario Abdo mintió sobre supuestos "avances" en un sistema de salud que por falta de medicamentos e infraestructura deja morir a cientos de personas todos los días. Mintió sobre la asistencia a familias desplazadas por las inundaciones triplicando el número real, mintió sobre supuestos avances contra la deforestación y sobre una "Reforma Agraria" que resulta una macabra burla en medio del desplazamiento de miles de campesinos expulsados de sus territorios por falta de condiciones de producción y en especial por la mafia del agronegocio, que apañada por este gobierno, tan solo este año destrozó más de 23 mil hectáreas de montes, además de envenenar comunidades enteras e inutilizar la tierra por décadas.

El aumento de 80 mil Gs. del sueldo mínimo es otra estafa del gobierno del fraude, cuando a la gran mayoría el salario no nos alcanza para llegar ni a mitad del mes. El cálculo desfasado que utilizan para establecer el sueldo mínimo solo tiene en cuenta los aumentos de la canasta básica familiar. ¿Y quién nos perdona el alquiler, quién nos paga la educación de nuestros hijos, los medicamentos, cómo costeamos nuestros gastos de trasporte, vestimenta? Es claro que al gobierno no le interesa. En su informe Mario Abdo directamente omitió el aumento del combustible (12%), del servicio de agua (100%), del pasaje (4.3%). Un cálculo sencillo de lo básico que necesitamos para vivir nos da como resultado que el salario mínimo debe rondar los 4 millones y medio de guaraníes. La explotación a la clase trabajadora es parte de una política criminal para seguir enriqueciendo a los mismos corruptos y mafiosos.

Y justamente por ser la cara visible de esta dictadura mafiosa, en su informe Mario Abdo tampoco habló sobre el aumento del desempleo (2.3%), de la pobreza (3%), de la deforestación (15%). Obviamente no habló sobre los desalojos forzosos que en un año bajo su gobierno dejaron a más de 11 mil personas en la calle sin nada, utilizando métodos represivos criminales. No habló sobre la grave crisis de las cárceles que albergan más del doble de personas por encima de su capacidad, convirtiendo a Paraguay en el país con mayor cantidad de presos sin condena en Latinoamérica y cuarto en el mundo. No habló de los feminicidios, de la necesidad de una defensa costera en la bahía de Asunción.

¡No habló de Itaipú! y la agenda de negociaciones que lleva adelante el gobierno, donde no se habla seriamente sobre la necesidad de tener libre disponibilidad de nuestra energía para vender al mercado internacional y obtener grandes recursos de ella. Tampoco se habla de la necesidad de recuperar nuestro territorio cedido al Brasil, ni de acabar con la ocupación militar brasilera en parte de nuestro territorio.

Claro que no habló ni poquito de los comisarios, militares violadores de niñas, torturadores y asesinos que siguen impunes por los delitos que cometieron durante la tiranía stronista de la que su padre fue actor central. Mucho menos habló de que en Paraguay el 2,5% de la población es propietaria del 85% de las tierras, lo que significa que unos 600 latifundistas concentran más de 12.654.000 hectáreas, el 40% del territorio nacional, expulsando de sus hogares a miles de familias campesinas e indígenas. Mario Abdo tampoco dijo una sola palabra sobre el hecho de que su familia robó al Estado Paraguayo casi 3 mil hectáreas de tierras: 1135 hectáreas en el distrito de Pedro Juan Caballero, y 1771 hectáreas en el distrito de Capitán Meza.

No habló con la verdad sobre ninguna de las necesidades reales de la mayoría de la población. ¡De eso solo podemos hablar nosotras y nosotros! Obreras y obreros que trabajamos más de 8 horas con sueldos de hambre, profesionales de salud, educación, de oficios de riesgo, domésticas, estudiantes, artistas, bañadenses y sintecho, niñas y niños que no cabemos como sujetos de derecho en la cabeza de los gerentes de las multinacionales y los bancos que gobiernan a los que nos gobiernan. Podemos hablar quienes vivimos de nuestro trabajo de forma honesta, quienes resistimos a las políticas de hambre del gobierno y quienes luchamos día a día produciendo con nuestro trabajo todo lo que existe.

¡Nosotras y nosotros tenemos la última palabra! Podemos convertir esas mentiras del gobierno del fraude en rabia y esa rabia en organización, en poder popular, que es esa capacidad de organizarnos y dirigir nuestros esfuerzos, nuestra creatividad para dar vuelta esta situación y ser nosotras y nosotros, quienes todo producimos, quienes dirijamos los destinos de nuestro país.

Con ese poder, esa fuerza convertida en unidad social y política, vamos a barrer cuadra por cuadra, en cada comunidad, aula, empresa, barrio o fábrica al gobierno del desastre, del fraude y la mentira, construyendo una patria nueva dirigida por las trabajadoras y los trabajadores.

 

Partido Comunista Paraguayo

8 de julio de 2019