Home Page The Purpose of Solid Net ( Solidarity Network ) is to inform about the activities as well as the ideological and political views of different Communist and Workers' Parties on National and International issues.
Site Search Red LinksRed Links E-Mail: info@solidnet.orgE-Mail   Web Search

05.11.2007, El Neoliberalismo y el Deterioro de las
Condiciones de Vida de la Clase Trabajadora en Am�rica
Latina
-------------------------------------------------
From: Popular Socialist Party of Mexico, Monday, November
05, 2007
http://www.ppsdemexico.org , mailto:ppsm@ppsdemexico.org
==================================================

El Neoliberalismo y el Deterioro de las Condiciones de Vida
de la Clase Trabajadora en Am�rica Latina
 
Por Carmen CHINAS SALAZAR

La aplicaci�n del neoliberalismo

El neoliberalismo, como "nueva" estrategia del capital
financiero transnacional fue puesta en marcha por gobiernos
profundamente reaccionarios, el de Ronald Reagan, en los
Estados Unidos, y Margaret Tatcher, en Gran Breta�a. El
neoliberalismo es la b�squeda de una salida a la crisis
hist�rica del capitalismo; una nueva estrategia de
supervivencia del capitalismo en su fase imperialista,
adoptada e impuesta por el capital financiero transnacional
luego de la atrofia de la estrategia keynesiana. 

El neoliberalismo es sobre todo un instrumento ideol�gico
al servicio del capital financiero transnacional que trata
de orientar el proceso de la globalizaci�n para su
beneficio. Sus prop�sitos son los de justificar su dominio
econ�mico y pol�tico en el mundo; respaldar argumentalmente
sus posibilidades de saqueo sin freno, su libre ir y venir
por todos los confines de la Tierra en un proceso
depredador cuya magnitud no tiene precedentes. 

La aplicaci�n del neoliberalismo no es igual para los
pa�ses desarrollados que para econom�as del tercer mundo. A
nuestros pa�ses les exigen privatizarlo todo, porque su fin
es el de apropiarse de nuestras principales fuentes de
riqueza, y para eso la presencia de la propiedad estatal
representa un impedimento. En cambio, al interior de las
grandes potencias mantienen un grado importante de
propiedad estatal. Nos plantean desregularlo todo, con el
objeto de garantizar el libre flujo de sus capitales; en
tanto ellos mantienen mecanismos proteccionistas a diversas
ramas de la econom�a interna y frente a las importaciones.

El neoliberalismo pretende impedir que en nuestros pa�ses
se establezcan pol�ticas como la protecci�n de la industria
nacional; la fijaci�n de requisitos para exportaciones e
importaciones, y, sobre todo, el establecimiento de
condiciones estrictas a la inversi�n extranjera. El capital
financiero transnacional exige que el Estado no intervenga
en la econom�a, no aplique una pol�tica de nacionalizaci�n
de ramas b�sicas y que no se constituya en propietario de
empresas, es decir, que no sea un productor directo de los
bienes y servicios necesarios para impulsar el desarrollo
econ�mico independiente y el bienestar popular.

Am�rica Latina.

En Am�rica Latina, luego de un poco m�s de dos d�cadas de
aplicaci�n del modelo neoliberal las consecuencias para
nuestros pa�ses han sido desastrosas: mayor pobreza,
concentraci�n de la riqueza en unas cuantas manos,
desmantelamiento de Estados Naci�n, estancamiento de la
econom�a, dependencia respecto del capital financiero
trasnacional, privatizaciones, abandono del Estado a las
pol�ticas sociales, flexibilizaci�n laboral que se traduce
en sacrificio de los trabajadores en aras de la
productividad, incremento de la deuda externa, apertura
indiscriminada al capital extranjero sobre todo al
especulativo, bajos salarios y desempleo.

Los defensores del neoliberalismo y los organismos
financieros internacionales como el Banco Mundial y el
Fondo Monetario Internacional, se�alaban que aplicando las
recetas del libre mercado, a partir de los a�os 90 los
pueblos latinoamericanos y caribe�os vivir�an una etapa de
crecimiento econ�mico con equidad, sin embargo la realidad
result� muy distinta y nuestros pueblos padecen las
consecuencias. En una investigaci�n auspiciada por los
Pa�ses Bajos, se se�ala que "las sociedades
latinoamericanas se encuentran entre las m�s desiguales del
mundo. En los ochenta el panorama distributivo de la regi�n
empeor� y en los noventa ha registrado un relativo
estancamiento a altos niveles de inequidad distributiva".

Incremento de la pobreza.

Los balances sobre la econom�a latinoamericana de las
�ltimas dos d�cadas comprueban el fracaso del
neoliberalismo; seg�n fuentes de la CEPAL y la Comunidad
Andina, los sectores pobres, que hace una d�cada
concentraban ya el 70% de la poblaci�n, ocho a�os despu�s
se elevaban a m�s del 77%; entre ellos, la indigencia pas�
del 30 al 38%. El n�mero de pobres en Am�rica Latina y el
Caribe alcanza ya un 45% de la poblaci�n total, suman 224
millones de personas, y de ellas 90 millones son
indigentes. M�s de la mitad del total de pobres e
indigentes son ni�os y adolescentes. Entre el 20% y el 50%
de las poblaciones urbanas de la regi�n viven en
condiciones desastrosas de hacinamiento masivo, pobreza
extrema, violencia y marginalidad; no tienen acceso a
servicios b�sicos de atenci�n primaria de salud ni de
saneamiento; en las �reas rurales m�s del 60% no dispone de
ellos y el 50% carece de suministro de agua potable. 

El Informe de la CEPAL 2000, denominado "Equidad,
desarrollo y ciudadan�a" da cuenta de que no se cumplieron
las expectativas de crecimiento esperadas para la d�cada de
los 90; se plantea que el cambio de orientaci�n de las
pol�ticas p�blicas que conoci� la regi�n desde los a�os
ochenta se caracteriz� por la cr�tica a la visi�n
universalista y a la responsabilidad exclusiva del sector
p�blico, al proponer la reducci�n del papel del Estado, la
mayor participaci�n de actores privados, la selectividad de
las pol�ticas hacia los sectores m�s pobres y el impulso de
procesos de descentralizaci�n. La experiencia ha demostrado
el poco �xito que ha tenido esta orientaci�n en alcanzar
sociedades m�s equitativas. 

Am�rica Latina lleva ya dos d�cadas p�rdidas, sin que se
vislumbren hasta el momento posibilidades de recuperaci�n
econ�mica de continuarse por esa v�a, algunos datos del
propio Informe 2000 de CEPAL pueden ilustrarlo de forma
clara:

1) El crecimiento econ�mico y el aumento de la
productividad han sido frustrantes durante la �ltima
d�cada. De hecho, s�lo tres pa�ses de la regi�n alcanzaron
en ambas variables registros iguales o superiores a los de
los tres decenios anteriores a la crisis de la deuda. 

2) El crecimiento promedio de la regi�n sigue siendo
inferior no s�lo a lo que hace falta para cerrar la brecha
que nos separa de los pa�ses m�s desarrollados sino tambi�n
a lo que la CEPAL ha considerado deseable y necesario para
superar los graves problemas de pobreza que aquejan a la
regi�n. Los indicadores de deterioro de la calidad del
empleo son a�n m�s generalizados, seg�n se aprecia en el
aumento relativo del empleo en sectores de baja
productividad, principalmente del sector informal, donde se
han generado siete de cada diez puestos de trabajo en las
zonas urbanas durante la d�cada que termina. 

3) Posiblemente no existe ning�n pa�s de la regi�n donde se
hayan reducido los niveles de desigualdad en relaci�n con
los imperantes hace tres d�cadas (cuando ya se contaba con
mediciones para un n�mero importante de pa�ses) y para
muchos la desigualdad es mayor que entonces. 

En ese aspecto, cabe destacar que el propio informe de
CEPAL reconoce que Cuba ha mantenido la distribuci�n del
ingreso m�s equitativa de la regi�n, pese a las tensiones
que gener� la profunda crisis econ�mica que experiment� a
comienzos de la d�cada y el posterior proceso de
reestructuraci�n. 

La situaci�n laboral de los trabajadores.

El neoliberalismo ha tra�do como consecuencia bajos
salarios, desempleo, p�rdida de conquistas de car�cter
laboral, aumento del trabajo infantil e incremento del
empleo informal. A esto se suman las "recomendaciones" del
Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que
los pa�ses "flexibilicen" su legislaci�n laboral, es decir,
para que se abandone en los hechos el car�cter social del
derecho del trabajo.

El nulo crecimiento de la econom�a en la regi�n llev� a un
serio empeoramiento de las condiciones en el mercado de
trabajo. La tasa de desempleo subi� de 8.1% a 8.7%, nivel
superior a los alcanzados durante la crisis de la deuda a
comienzos de los a�os ochenta. Desde mediados de los a�os
noventa, la tasa de desempleo regional ha mostrado un
fuerte aumento. En 1999 este indicador tuvo nuevamente un
marcado incremento, que lo llev� a superar incluso los
niveles m�s altos de desempleo alcanzados en la d�cada de
1980. 

Las reformas econ�micas han exacerbado asimismo ciertos
problemas antiguos y creado nuevos: se han mantenido las
bajas tasas de inversi�n y crecimiento de la productividad
en muchos pa�ses y sectores, ha habido escasa generaci�n de
empleos y los que se han creado son de baja calidad, no se
ha logrado reducir los altos niveles de inequidad que
tradicionalmente han caracterizado a la regi�n, ha habido
dificultades para integrar los sectores y empresas
principales en las econom�as nacionales, se han ampliado
los d�ficit comerciales y los pa�ses dependen m�s de los
vol�tiles capitales externos. 

Se preve�a que las reformas tendr�an un impacto positivo
sobre el empleo, en virtud de un crecimiento m�s r�pido del
producto y un cambio hacia tecnolog�as de producci�n de
mayor uso intensivo de mano de obra, en tanto tambi�n se
proyectaba que la mayor demanda de mano de obra no
calificada contribuir�a a restar importancia a la
calificaci�n y mejorar la distribuci�n del ingreso. Ninguna
de estas expectativas se concretaron. 

Al lento crecimiento del empleo durante los a�os noventa se
sum� el deterioro de la calidad de los puestos de trabajo;
se registr� un desplazamiento del sector formal al informal
donde, de acuerdo con la Organizaci�n Internacional del
Trabajo (OIT), se encontraba cerca de 60% de los nuevos
puestos creados en los pa�ses del proyecto. 

Flexibilizaci�n laboral.

Con el modelo neoliberal, los principios fundamentales de
la relaci�n jur�dica laboral como el de considerar al
trabajo como derecho y deber social, la libertad de
trabajo, la igualdad y la estabilidad en el empleo, el
contrato colectivo de trabajo, contrato ley, el derecho de
huelga, derecho a la sindicalizaci�n y otras conquistas
hist�ricas de car�cter laboral que han sido fruto de la
lucha de los obreros, en la actualidad est�n siendo
amenazadas y en muchos casos en los hechos ya se han
abandonado. Los instrumentos de control financiero imponen
pol�ticas a los pa�ses subdesarrollados, en las que
prevalecen la protecci�n por parte del Estado de los
intereses de los enormes capitales nacionales y
extranjeros, en detrimento de los derechos de la clase
obrera y su impacto en la calidad de vida. 

Con la llamada "flexibilizaci�n laboral" se expresa una
tendencia al deterioro de las condiciones de trabajo y de
seguridad laboral, y de reducci�n del pago de obligaciones
provisionales, con el prop�sito de reducir los costos
laborales. Este tipo de medidas no da lugar a ganancias
sostenibles de productividad y empleo, e incluso sus
efectos sobre la rentabilidad pueden ser s�lo temporales.
A�n m�s, en la medida en que el establecimiento y el
mantenimiento de condiciones laborales b�sicas adquieran
progresivamente m�s importancia como criterio de acceso a
importantes mercados externos, quedar� cada vez m�s en
evidencia el car�cter espurio de las supuestas ganancias en
t�rminos de costos. 

La Organizaci�n Internacional del Trabajo en su bolet�n
n�mero OIT/98/37 de fecha lunes 26 de octubre de 1998,
plantea que con la flexibilizaci�n laboral puede haber "un
mejor funcionamiento de las empresas, aumento de la
productividad y descenso de los costos salariales", as�
como una tendencia a acortar las horas de trabajo. Entre
los aspectos negativos el informe destaca el aumento del
trabajo a tiempo parcial, la reducci�n de la retribuci�n de
las horas extraordinarias, mayor inestabilidad en el empleo
y m�s "horas insociales" (es decir, trabajo nocturno,
trabajo durante fines de semana y largos turnos durante
per�odos de mucho trabajo)".

La privatizaci�n de la seguridad social.

El derecho a un sistema �ntegro de seguridad social, en
donde un trabajador y su familia se encuentren asegurados
ante cualquier riesgo laboral, enfermedad, urgencia m�dica
y un retiro decoroso, ha sido una de las mayores conquistas
de la clase obrera en el mundo; sin embargo este derecho ha
tenido un proceso de cambios en donde se vislumbra una
clara tendencia hacia la privatizaci�n, aplicando, conforme
a las pol�ticas de libre mercado o neoliberales, la
reducci�n paulatina de la protecci�n y responsabilidad
estatal de garantizar los derechos sociales y el bienestar.
El cambio de la pol�tica social se ha realizado mediante
una propuesta en donde el bienestar social pertenece al
�mbito de lo privado, la salud s�lo interesa en t�rminos de
capital humano o de inversi�n rentable, y la acci�n p�blica
como lo ha se�alado la propia Organizaci�n de las Naciones
Unidas, se limita al combate a la pobreza extrema. 

El llamado "padre de las privatizaciones", el Dr. Jos�
Pi�eira quien instrument� el modelo chileno de
privatizaci�n de pensiones y asesor� a M�xico y Estados
Unidos en el mismo sentido, ejemplifica claramente el
car�cter individualista del proyecto neoliberal para la
seguridad social; en el documento la Revoluci�n de las
Pensiones en Chile se�al� que "ante el fracaso del sistema
de pensiones manejado por el Estado, la lecci�n final es
que las �nicas revoluciones con �xito son aquellas que
conf�an en el individuo y en las maravillas que el
individuo puede hacer cuando es libre. Las pensiones han
dejado de ser un problema gubernamental, despolitizando as�
a un gran sector de la econom�a y permitiendo a los
individuos tener mayor control sobre sus vidas. El defecto
estructural ha sido eliminado y el futuro de las pensiones
depende del comportamiento individual y del desarrollo de
los mercados".

El r�gimen de la seguridad social se encuentra regulado
dentro del amplio concepto que constituyen los derechos
sociales, no es un acto de caridad o beneficencia, sino la
justa retribuci�n a los trabajadores por su esfuerzo,
debiendo ser una funci�n p�blica; sin embargo, se ha
impuesto una pol�tica econ�mica en el mundo que privilegia
a los grandes vol�menes de capital antes que ver hacia la
problem�tica social. Al privatizarse el sistema de
pensiones se rompe con el car�cter colectivo, social y
solidario del derecho de la seguridad social para volverse
un problema individual de cada trabajador. Entre los pa�ses
que han implementado el modelo privatizado o
semiprivatizado de pensiones se encuentran: Bolivia, Chile,
El Salvador, M�xico, Colombia, Per�, Argentina y Uruguay. 

El esquema privado no ha resuelto el problema de las
pensiones, incluso en pa�ses desarrollados donde se ha
implementado este esquema existe el riesgo del fracaso. En
un estudio de la OIT se concluye que el sistema de
pensiones de los Estados Unidos -y en menor medida el
sistema del Reino Unido- entra�a m�s riesgos para sus
miembros que los sistemas de los pa�ses de Europa
occidental, debido a que los sistemas de estos dos pa�ses
se basan en mayor medida en programas para sectores
profesionales determinados y de financiaci�n privada que en
un sistema financiado por completo por el gobierno. 

La situaci�n de la ni�ez.

Las distintas naciones y organismos especializados en el
mundo, han planteado desde hace m�s de 70 a�os la necesidad
de proporcionar al ni�o una protecci�n especial, pues el
ni�o, por su "falta de madurez f�sica y mental, necesita
protecci�n y cuidados especiales, incluso la debida
protecci�n legal, tanto antes como despu�s del nacimiento",
pero con la aplicaci�n del neoliberalismo y el abandono del
Estado a las pol�ticas sociales, los problemas de la ni�ez
se han agravado. 

La Organizaci�n de las Naciones Unidas para la Ni�ez
(UNICEF) en el Estado Mundial de la Infancia de 1997,
se�al� que "desafortunadamente, el desarrollo econ�mico de
los �ltimos decenios ha contribuido a incrementar la
desigualdad y la pobreza. El Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional (FMI) respondieron imponiendo a los
pa�ses endeudados, a cambio de una garant�a sobre los
pr�stamos, un conjunto de medidas de pol�tica econ�mica,
conocido como programa de ajuste estructural (...) Muy a
menudo, los recortes del gasto p�blico recayeron en la
salud y la educaci�n, los subsidios alimentarios y los
servicios sociales, que paliaban las necesidades m�s
elementales de los pobres. La experiencia directa muestra
que en la mayor�a de los pa�ses son los pobres y sus hijos
quienes pagan de forma desproporcionada el costo real del
ajuste. La pobreza no es una situaci�n eterna. Se refuerza
o se debilita por las acciones y las oportunidades
econ�micas y pol�ticas".

Las consecuencias de la pobreza en la primera infancia.

Cuando la pobreza castiga a una familia, los integrantes
m�s vulnerables y afectados son los ni�os, cuyo derecho a
la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo corre
peligro. Cuatro de cada 10 ni�os nacidos actualmente en los
pa�ses en desarrollo viven en condiciones de extrema
pobreza. Esa pobreza condiciona todos los aspectos de sus
vidas, desde la desnutrici�n y la carencia de agua potable
y saneamiento adecuado hasta la esperanza de vida.
Asimismo, la pobreza es la principal causa subyacente de
millones de muertes prevenibles y la raz�n por la que los
ni�os est�n desnutridos, no asisten a la escuela y son
v�ctimas de abusos y explotaci�n. 

El comandante Fidel Castro, en la inauguraci�n de la X
Cumbre Iberoamericana denunci� la grave situaci�n en que se
encuentra la ni�ez latinoamericana, se�alando que en el a�o
2000 aproximadamente el 36% del total de ni�os menores de
dos a�os estaba en situaci�n de alto riesgo alimentario. En
las zonas rurales esta amenaza afecta a una proporci�n a�n
mayor, alrededor del 46%, debido a la generalizada
precariedad de las condiciones sanitarias y a las mayores
dificultades de la poblaci�n para acceder a los servicios
p�blicos de salud. Como una verdadera plaga prolifera el
trabajo infantil. Cerca de 20 millones de ni�os menores de
15 a�os est�n trabajando. M�s de la mitad de estos
trabajadores infantiles son ni�as, y la gran mayor�a
realiza labores que ni siquiera son reconocidas ni se toman
en cuenta en las estad�sticas oficiales. 

Por una propuesta alternativa.

Nuestra Am�rica, Am�rica Latina, Indoam�rica, esa identidad
com�n de naciones que comparten su historia, su cultura e
idiosincrasia, que tiene problemas y enemigos comunes; que
se enfrent� al colonialismo, a las constantes
intervenciones de potencias, y que por un "destino
manifiesto" debe defenderse de las agresiones del
imperialismo norteamericano, tambi�n comparte una gran
tradici�n de lucha y de intentos por lograr la unidad
latinoamericana de manera independiente y soberana.

El sue�o de Bol�var y Mart� para crear la Nueva Am�rica, la
gran Patria Latinoamericana, sigue vigente. Hombres
destacados como Vicente Lombardo Toledano, Jos� Carlos
Mari�tegui, Artigas, Sandino y muchos pr�ceres de nuestras
naciones m�s, han defendido esta aspiraci�n que es
necesaria hoy m�s que nunca, ante las consecuencias de la
aplicaci�n del modelo neoliberal.

Una alternativa latinoamericanista y caribe�a debe ser la
de una integraci�n de la regi�n no subordinada a los
intereses del gran capital financiero, con una base
igualitaria y de cooperaci�n ben�fica (como el acuerdo
Energ�tico de Caracas) y no bajo el modelo neoliberal como
ha sucedido con el NAFTA, el G3 y otros.

Debe proponerse un modelo de desarrollo que permita una
mayor distribuci�n de la riqueza, que desarrolle las
fuerzas productivas para impulsar el crecimiento econ�mico
de la regi�n Epara distribuir el producto social con
equidad, que revierta la pol�tica de privatizaciones.

La alternativa latinoamericanista no s�lo debe "eliminar
las aristas m�s filosas del neoliberalismo" como proponen
quienes hablan de una supuesta tercera v�a, sino retomar el
papel del Estado para luchar por nuestra independencia y
soberan�a respecto de las potencias hegem�nicas e impida el
saqueo de nuestros recursos.

En materia democr�tica, debe dejarse atr�s la simulaci�n a
la que conducen la supuesta "alternancia en el poder" y la
transici�n democr�tica bajo el modelo neoliberal, pues los
procesos electorales se han mercantilizado y se convierten
en mercanc�a al servicio de los intereses y estrategia del
gran capital. Debe proponerse una democracia distinta,
donde el pueblo sea el que mande y los gobiernos sirvan a
los intereses populares; que la democracia sea una forma de
vida sustentada en el creciente bienestar econ�mico, social
y cultural del pueblo.

Una propuesta alternativa debe proponerse transformar la
sociedad hacia estadios m�s avanzados en donde no exista la
explotaci�n del hombre por el hombre.

Teor�a y Pr�ctica. �rgano de Teor�a y Pol�tica 
del Comit� Central del Partido Popular Socialista de M�xico




*End*

subscribe/unsubscribe mailto:info@solidnet.org, 
http://www.solidnet.org 




EMail this to a friend     Print Format

 
26/12/19 25 Foundati on of CP of India CPI: Founded in December 26, 1925 On December 26, 1925, a few hundred revoluti onaries engaged ......
 
CP of Banglade sh, URGENT APPEAL from Banglade sh From: Communis t party of Banglade sh, Sunday, November 18, 2007 ......
 
Festival s * Meetings * Congress es 2007 January ......
 
Guardian Roundup, June 16, 2010 From: The Guardian http: //www.cp a.org.au , mailto: cpa@ cpa.org. au , ......
 
Working Group Meeting, Press Statemen t [Pt.] From: Portugue se Communis t Party, Tuesday, February 26, 2008 ......
 
Balkan Meeting, Interven tion by KKE [En., Ru.] From: Communis t Party of Greece http: //inter. kke.gr , mailto: cpg@ int.kke. gr ......
 
DATA BASE NOT ON LINE
 
CPUSA, Solidari dad laboral con Honduras [Sp.] From: Communis t Party Usa http: //www.cp usa.org , mailto: internat ional@ cpusa.or g ......
 
Working Group, Joint Statemen t of Communis t and Workers' Parties for the 60th annivers ary of NATO [Fr., En., Ru.] From: Working Group, ......
 
CP of Canada, Statemen t: End the Coup in Honduras !Canada Must Act Now! [Fr., En.] From: Communis t Party of Canada ......
 
WP of Ireland, Solidari ty with KSM Czech Republic From: Workers' Party of Ireland, Tuesday, November 28, 2006 http: //www.wo rkerspar ty.org , mailto: wpi@ indigo.i e ......
 
Cuba, La historia vencer� [Sp.] From: Embassy of Cuba in Athens, Wednesda y, November 07, 2007 ......